cuerpo de la mujer dentro de las esferas de actividad masculina por Snowy


Esta tensión entre el sexo biológico y el rendimiento de género lo lleva a categorizar ella como 'una equivocaci? n de la naturaleza' (962), al que los transexuales en alguien 'en medio' del categorías de género "naturales". Esta misma tensión plantea la cuestión de la realización como se comenta por Elizabeth Grosz (1995: 83-84), quien le pregunta 'si la subjetividad, las relaciones del sujeto con los demás [...], y su lugar en un mundo socio-naturales [.. .] puede ser mejor entendido en términos corporales más que conscientes '. En la narrativa de Palma, la conducta del sujeto no puede estar divorciada de su realidad corporal. Es el posicionamiento, el vestidor y el manejo de este cuerpo de la mujer dentro de las esferas masculinas de actividad, en el que, como afirma el narrador, 'se encontraba Como en su centro', (Palma 1968c: 962) que forma la premisa de la evaluación del narrador que su objeto es una aberración de la naturaleza que, a diferencia de la pulsera del encanto de la excelencia femenina Campusano, gana su respeto pero no su interés sexual.

El aspecto final en la que Palma compara S? enz a Campusano es en cada las preferencias de la mujer en el material de lectura. Con esta descripción, se sitúa cada sujeto en relación con las esferas intelectuales que, como lo implica la comparación, son en gran medida por el género. El propio Palma había entrado en debates teóricos sobre la relación entre la historia y la literatura, la defensa de sus Tradiciones como literatura cuando fueron criticados por carecer de rigor histórico (Denegri 1996: 33). La historia fue visto como pulsera racional, fáctico del grano y académica, y por lo tanto se considera que es un esfuerzo intelectual masculina

Por otra parte, la literatura fue visto como la luz, seductora y encantadora -. Material de lectura apropiado para las mujeres, de acuerdo a las normas de género de la época, y en particular en consonancia con las preocupaciones rousseauniano sobre la actividad política e intelectual femenina. A la luz de este debate vemos que Palma representa lecturas de Campusano como inofensivos y no político; la lectura de la novela romántica Elo? sa y Abelardo y de "libritos pornogr? ficos 'fueron suficientes para ganarse su lugar en el registro del Santo Oficio de Lima, pero según el tradicionista, tales libros fueron leídos en todo Lima y hizo poco más que dar a los lectores algo mojigata mencionar en el confesionario (Palma 1968c: colgante de dos corazones 962-63). Mientras sus lecturas pueden transgredir las normas sociales o religiosas de la decencia, limitan sus actividades intelectuales a la esfera femenina, no política de la literatura.